Marruecos regula la pesca continental para combatir el cambio climático.
El gobierno marroquí ha aprobado el proyecto de decreto n.º 2.23.968, un elemento clave de la reforma legal del sector pesquero y acuícola en aguas continentales (ríos, embalses y lagos). Este nuevo texto busca modernizar el marco jurídico vigente desde 1922, adaptándolo a las estrategias de desarrollo sostenible.
Principales actualizaciones de la nueva «Ley de Pesca Continental»
El proyecto incluye 59 artículos que regulan el sector según ejes clave:
- Pesca comercial y científica: Registro obligatorio de embarcaciones y seguimiento de las cantidades de captura, con la sustitución de la licencia de pesca por una «licencia especial» para la pesca científica y la acreditación de las escuelas de pesca educativas.
- Pesca recreativa y turística: organización de competiciones y promoción del turismo relacionado con la pesca a través de «organizadores certificados», al tiempo que se institucionaliza el concepto de «pesca no letal» (devolver los peces vivos al agua).
- Lucha contra las especies invasoras: Otorgar a la Agencia Nacional del Agua y los Bosques facultades para intervenir mediante la «caza regulatoria» con el fin de reducir las especies que amenazan el equilibrio ecológico.
- Guardabosques voluntarios: Fortalecer el papel de la sociedad civil (asociaciones de caza) mediante la participación de guardabosques voluntarios en la lucha contra la caza indiscriminada.
Dimensiones económicas y ambientales de la nueva temporada (2026-2027)
La actual temporada de caza ha comenzado en medio de complejos desafíos climáticos, y la Agencia Nacional de Aguas y Bosques apuesta por este sector como un «motor económico» para las zonas montañosas y rurales:
| Tipo | Meta y propósito |
| pesca deportiva | Promover el turismo nacional y de montaña. |
| biodiversidad | Proteger especies patrimoniales como la trucha ($Truite\ fario$). |
| Desarrollo local | Creación de oportunidades de empleo a través de la acuicultura y la pesca comercial. |
Reto climático: La agencia subrayó que la apertura de esta temporada se produce en un contexto de «estrés hídrico», lo que exige una aplicación más estricta de las nuevas normas para garantizar la sostenibilidad de las poblaciones de peces.






